MENSAJE DE RECTORÍA

RMMargarita

Margarita Pérez Nerey

Rectora

(Paráfrasis de la fundadora de la Universidad Motolinía del Pedregal, Dolores Echeverría Esparza)

“Más que Universidades católicas, se necesitan buenas Universidades, más que buenas Universidades, buenos maestros, porque una institución no es grande por sus bien construidos edificios, por sus jardines, por sus aulas y espacios de receso, claro que todo esto es importante, pero sobre todo su gente, las personas que la conforman”.

La Universidad Motolinía del Pedregal, crece en objetivos y proyectos que la engrandecen, celebramos 73 años de su fundación, contando con una larga trayectoria y experiencia en educar universitarios. Es por ello que renovando nuestro compromiso les invitamos a mirar la nobleza y belleza de la obra Motolinía, institución que nos llena de orgullo por su trabajo, solidez y dedicación en la educación y la formación humana.

 

Dolores Echeverría Esparza sembró la semilla un 18 de junio de 1918 y a 96 años de este gran acontecimiento existen hoy en día 10 instituciones educativas con más de diez mil familias inscritas en sus aulas que han pasado por todos los niveles educativos desde el maternal hasta el doctorado.

 

Lo mejor de nosotros es una gran tradición en la formación de profesionales que han integrado los valores, la investigación y la difusión de la cultura a través del interiorismo, la arquitectura, las lenguas extranjeras, el derecho, las ciencias administrativas, el humanismo en el desarrollo humano y la gestión educativa, a través de una formación integral y todo esto expresado en nuestros quince programas académicos.

Estamos preparados con esfuerzo y ahínco para los retos que ofrece este siglo XXI en el que sólo una educación de calidad puede atraer el compromiso de alumnos y líderes educativos y sociales, nuestra oferta educativa incluye la calidad de la educación que impartimos.

 

La Universidad Motolinía del Pedregal, apoyada en su filosofía institucional y con su comunidad enfrenta fatigas y riesgos, retos de una institución que se dedica a la noble tarea de la educación.

 

Queremos concluir este mensaje exhortándoles a hacer de nuestro país y de nuestra sociedad una comunidad que colabore en la formación humana y nosotros les ofrecemos desde el Evangelio la calidad, el prestigio y la tradición de esta gran institución.